Imagen del polémico Samsung Galaxy 7

Samsung Electronics ha comunicado este lunes que fueron defectos en las baterías los que provocaron peligrosos incendios en su modelo de teléfono móvil Galaxy Note 7, que tuvo que dejar de fabricar.

La afirmación responde a una detallada investigación presentada este lunes en Seúl por el responsable de su división de telefonía móvil, Koh Dong-jin.

Koh ha explicado que la publicación del informe viene motivada por la necesidad de que la compañía "recupere la confianza" del consumidor después de un fiasco que ha hecho perder a la empresa unos 6,1 billones de wones (unos 4.863 millones de euros/5.209 millones de dólares).

El estudio señala que algunas de las baterías de ion-litio estudiadas registraron cortocircuitos internos y que algunas carecían además de membranas de aislamiento por errores en el proceso de fabricación.

La investigación ha sido realizada a lo largo de un mes por la propia compañía tecnológica surcoreana y otras tres organizaciones: las consultoras estadounidenses UL y Exponent, y la empresa alemana de inspección técnica y certificación TÜV Rheinland.

Koh ha explicado que unos 700.000 investigadores e ingenieros recrearon procesos de carga y descarga con unos 200.000 dispositivos y unas 30.000 baterías de ion-litio para detectar y analizar los fallos.