El peaje de la R-3 a la altura de madrileña localidad de Arganda El Ministerio de Fomento no se quedará con las autopistas en quiebra que tenga que rescatar, sino que las sacará de nuevo a concurso para volver a ceder su explotación a empresas privadas, dado que actualmente son viables.

"Son viables si no se considera su 'mochila'", ha asegurado el titular del Departamento, Iñigo de la Serna, en referencia a la deuda de unos 3.200 millones de euros que soportan.

"Tienen un beneficio bruto de explotación (Ebitda) positivo y alguna de ellas presenta aumentos de tráfico mensuales de casi el 20%", ha indicado respecto a las nueve vías de pago en problemas.

Por ello, ha ratificado que la Sociedad Estatal de Infraestructuras Terrestres (Seittsa), dependiente de su Ministerio, se está ya preparando para cuando tenga que quedarse con alguna autopista y abordar su posterior "relicitación".

Al ceder de nuevo la concesión de estas vías, Fomento podría obtener así recursos para afrontar la responsabilidad patrimonial de la administración (RPA) que supondría su rescate previo, que, de esta forma, no impactaría en las arcas públicas.

La RPA es el importe que el Estado debe abonar a los actuales concesionarios de las autopistas por la inversión que realizaron en su construcción, una 'factura' "inferior a los 3.000 millones de euros", según el ministro, pero que el sector calcula en unos 5.000 millones.