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Hoy finaliza el periodo de consultas del ERE que presentó Air Liquide Medicinal y Gasmedi y que afecta a 91 trabajadores y trabajadoras. CCOO de Industria y UGT FICA descartan la medida porque vuelve a cargar en las plantillas una pésima gestión económica de la que no son responsables. Ambos sindicatos emprenden movilizaciones continuadas y sostenidas en el tiempo para abrir otra mesa de negociación.
 
CCOO de Industria y UGT FICA rechazan los expedientes de regulación de empleo de Air Liquide y Gasmedi porque agravan la situación que vive la compañía y que sufren los trabajadores y trabajadoras. Lo único que pretende la empresa es sanear las cuentas a costa de los derechos de las plantillas.
 
Las movilizaciones iniciadas este lunes 18 de diciembre con una concentración de 15 minutos a la entrada o salida de todos los centros de trabajo y divisiones del grupo (industrial, medicinal, Gasmedi y TDR) han resultado un éxito en la mayoría de los centros de ambas compañías. Las plantillas han entendido que sólo su apoyo a sus representantes en la mesa negociadora permitirá la retirada del ERE. De esta manera, los trabajadores dan inicio a una lucha en defensa de sus puestos de trabajo y de garantías de futuro para sus empleos.
 
A pesar de las propuestas sindicales para abordar la reestructuración evitando medidas traumáticas, la dirección de Air Liquide Medicinal (compañía que compró Gasmedi en 2012) optó por el camino más fácil, que es despedir a casi un centenar de trabajadores y trabajadoras, aportando información inexacta, cuando no equívoca, sobre las causas y el cálculo del número de afectados por los despidos.
 
CCOO de Industria y UGT FICA han vuelto a pedir a la empresa la suspensión del ERE hasta la puesta en marcha de los proyectos que incluye en la memoria explicativa y con los que intenta, sin éxito, justificar el despido de 91 personas de las dos plantillas.
 
Continuar con la medida más traumática para los trabajadores y trabajadoras sin haber demostrado que los proyectos funcionan, es para los dos sindicatos una temeridad que dejaría a las empresas en una situación de desventaja en relación con la competencia. Las personas afectadas quedan en un desamparo real, sin empleo y sin futuro.