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El «outsourcing» concebido como «commodity», un servicio sin valor añadido orientado únicamente al ahorro de costes, aporta además cada vez menos márgenes a los proveedores. Un entorno ciertamente retador, que obliga a empresas y proveedores a buscar nuevas soluciones –más creativas, más innovadoras– que vayan más allá de la mera satisfacción de las necesidades actuales.

En este contexto, Indra ha logrado posicionarse con ventaja, uniendo a los clásicos servicios de gestión de aplicaciones, de infraestructuras y de usuarios, otros nuevos que aportan valor añadido al negocio tales como la monitorización inteligente multicanal de análisis de tendencias, comportamiento y experiencias de usuarios (CX), entornos «cloud» para una gestión de infraestructuras flexible, o la gestión de la movilidad de los dispositivos de usuarios. «Todos ellos con un impacto medible y tangible en la cuenta de resultados de sus clientes», afirman desde Indra.