Fotografía facilitada por Change.org sobre la entrega de firmas de las empleadas del hogar

 

Un grupo de empleadas del hogar ha entregado este jueves 100.000 firmas en el Ministerio de Empleo para exigir al Gobierno que ratifique el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para equipar sus derechos laborales al del resto de trabajadores españoles. Exigen, entre otras mejoras, el derecho a cobrar paro si son despedidas.

La reforma legal de 2011 estableció como obligatorio dar de alta en la Seguridad Social a estos trabajadores -en su inmensa mayoría mujeres- desde la primera hora contratada. El objetivo era que cotizaran para poder cobrar una pensión en el futuro y para poder cogerse baja en caso de accidente laboral, pero la nueva ley dejó fuera la prestación por desempleo.

Estas trabajadoras piden, por ello, cotizar dentro del Régimen General de la Seguridad Social y no dentro de un sistema especial dentro del mismo como ocurre ahora.

La persona que ha liderado esta iniciativa, Rafaela Pimentel, ha insistido en que su empleo es "tan digno" como el del presidente del Gobierno y se ha preguntado por qué tienen que ser consideradas trabajadoras "de segunda". "Pido con mis compañeras que este trabajo sea valorado y reconocido, que deje de ser invisibilizado, ha señalado Pimentel.

Entre las "situaciones extremas" que sufren muchas trabajadoras, según precisa en la petición, se encuentran entre otras tener que ir a trabajar con una pierna escayolada, despidos sin indemnización por quedarse embarazadas, encierro en casa, maltrato psíquico y físico y condiciones de "semiesclavitud". Las más afectadas, según ha indicado, son las mujeres inmigrantes, las más "vulnerables".