El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, acusó el viernes a China de tratar de establecer su poder y expandir su influencia mediante la corrupción de dirigentes en países en desarrollo.

En una entrevista radial, el jefe de la diplomacia estadounidense destacó "la capacidad de China para usar su dinero en todo el mundo".

"Cuando China se presenta y ofrece sobornos a cambio de proyectos de infraestructura, tiene un efecto negativo en las personas en el país en cuestión", dijo Pompeo. Es un sistema que Estados Unidos pretende combatir.

La advertencia de Estados Unidos sobre la corrupción china se inscribe en un contexto de deterioro de las relaciones bilaterales.

Según Pompeo, esta tendencia de China a usar su capital para aumentar su influencia en el mundo se intensificó durante los últimos dos o tres años.

En 2015, el presidente chino, Xi Jinping, había prometido destinar 250.000 millones de dólares a inversiones directas en América Latina y el Caribe.