El lehendakari, Iñigo Urkullu, habla ante los medios de comunicación.

l lehendakari, Iñigo Urkullu, ha afeado este viernes que el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont pretenda ser investido desde Bruselas y ha asegurado que "para hacer política, hay que estar presente", porque "no se puede dirigir un país solo desde la acción telemática o vía internet".

"Yo he tenido una experiencia que ha coincidido con viajes al exterior en la que he dirigido una reunión de Consejo de Gobierno por internet, pero es diferente dirigir una reunión de un Consejo de Gobierno a dirigir un país. No se puede pensar en la acción política, que es dirigir un país o un Gobierno con responsabilidad de dirigir un país, solo desde una acción telemática o vía internet", ha aseverado Urkullu en una entrevista concedida a Radio Euskadi

Urukullu cree que hay que "intentar restituir la situación que existía en Cataluña, cuando menos a antes del 6 de septiembre pasado", jornada en la que el Parlament aprobó la Ley del Referéndum, sin los votos de Ciudadanos, del PSC y del PPC, cuyos diputados abandonaron el hemiciclo.

El presidente del Gobierno vasco ha considerado que lo que han ratificado los comicios del 21-D es que, "no por una mayor participación, como así se ha demostrado en Cataluña con casi un 82%, ha habido variación en los resultados" respecto a las anteriores elecciones.

"Esto supone una realidad incontestable, tanto en Cataluña como en el Estado español, de lo que es la conformación sociopolítica catalana. A partir de ahí, creo que sería necesario el diálogo con voluntad de acuerdo interno en el propio ámbito de la nación catalana, y que los partidos partieran de ese reconocimiento de esa realidad que reflejan los resultados electorales", ha añadido.

Por ello, ha abogado por que no haya "una política de bloques y de frentes". "Esto es lo que yo planteaba también en campaña electoral en las elecciones autonómicas vascas, que no debemos entender la política como un ejercicio que esté basado en el enfrentamiento entre bloques consolidados", ha manifestado.

A su juicio, la realidad de Cataluña supone tanto "la necesidad de romper la política de bloques", así como la de "que haya diálogo con voluntad de acuerdo interno" entre los partidos con representación en el Parlamento catalán.

En este sentido, Urkullu ha realizado un llamamiento a abordar la solución por "vías políticas, no penales ni judiciales" y espera que, de esta forma,  "se pueda hacer política con la mayor normalidad posible".

El lehendakari ha señalado que no se ha "apartado" de Cataluña porque ya no haga tanta alusión en sus discursos a la situación de esta Comunidad, sino porque ya no interviene en el conflicto, como ocurrió en otoño, después de que se le reclamara que "interviniera desde el verano".

"Si ha habido una mayor presencia de Cataluña en mis intervenciones quizá es porque yo también estaba interviniendo, a pesar de que fuera lo más discreta posible. En este momento, sigo con mucha atención todo lo que está sucediendo en Cataluña, pero yo no tengo ninguna intervención", ha apuntado.